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La educación para la comprensión

26 september 2018

Compartimos los principales conceptos de una entrevista realizada a Marisol Justo, una de las autoras de la edición española de Sirabún, nuestro proyecto integrado para nivel inicial.

Esta maestra, especialista en Educación Infantil, cuenta con una gran trayectoria profesional a sus espaldas. Durante 35 años ha sido directora pedagógica y docente de aula del Centro de Educación Infantil Jardín de la Marquesina de Valladolid. Además, es Secretaria General y coordinadora pedagógica de la Asociación Mundial de Educadores Infantiles e imparte formación docente de forma habitual. En la siguiente nota clarifica algunos puntos clave sobre la educación para la comprensión.

Pregunta: ¿Qué es educar para comprender?

Respuesta: Comprender significa actuar utilizando los conocimientos previos para resolver nuevos problemas en situaciones novedosas. Supone la habilidad de pensar y actuar flexiblemente a partir de lo que uno sabe y, al utilizar la comprensión como respuesta a un desafío en particular, se mejora la comprensión y la competencia. Es decir, cuando los alumnos comprenden, se encuentran en condiciones de aplicar el conocimiento a situaciones nuevas.

Los maestros, cuando aplicamos los principios de la Educación para la Comprensión, comprobamos que los alumnos aprenden más y comprenden mejor cuando les ofrecemos multitud de ocasiones para pensar y razonar sobre las experiencias de aprendizaje, además de ir comprendiendo para qué sirven los conocimientos que van adquiriendo. La motivación aumenta cuando reflexionan acerca de lo que aprenden y cuando ven clara su utilidad. Es decir, se trata no solo de entender los contenidos, sino de utilizar los conocimientos en cualquier ámbito de su vida.

P: ¿Qué ofrece esta innovación pedagógica que la haga diferente de las demás?
R: Facilita estrategias fundamentadas para optimizar la labor docente y lograr aprendizajes significativos. Dado que sin comprensión no hay aprendizaje, los docentes necesitamos reflexionar y responder a ciertos interrogantes: ¿Cómo promovemos intencionalmente la comprensión de todos los alumnos? ¿Qué sacan en claro cuando salen del aula? ¿Saben cómo van a utilizar lo aprendido en su contexto cotidiano? ¿Cómo creamos un ambiente en el aula que ayude a los alumnos a comprender?
La labor docente necesita potenciar las destrezas y habilidades del pensamiento y la comprensión del niño para que tome conciencia de las propias capacidades e inteligencias, utilice sus habilidades para planificar, desarrollar y evaluar el propio aprendizaje, se sienta motivado y disponga de confianza en sí mismo para utilizar lo aprendido de forma autónoma y eficaz en los distintos contextos en los que se desenvuelve.

P: ¿Existe alguna estrategia o herramienta metodológica para desarrollar la Educación para la comprensión en el aula?
R: David Perkins, autor de la Educación para la comprensión, sugiere la realización de Proyectos de Comprensión. Esta metodología activa consta de cinco elementos: el tópico generativo, los hilos conductores, las metas de comprensión, los desempeños de comprensión y la valoración diagnóstica continua.
Los tópicos generativos: Teniendo claro qué vale la pena comprender, buscamos ejes globalizadores, cuestiones, conceptos, ideas, interrogantes, etc., que ofrecen profundidad, significado, conexiones entre los contenidos y variedad de perspectivas para lograr la comprensión de los niños. El tópico generativo es el tema que nos permite organizar la propuesta curricular del proyecto.
Hilos conductores: Son las comprensiones más importantes a las que deben llegar los niños al finalizar el curso. Un proyecto contribuye a lograr los hilos conductores, pero no los abarca de forma completa, se logran por la suma de los proyectos realizados a lo largo del curso escolar. 
Metas de comprensión: Clarifican lo que los alumnos deben comprender a lo largo del proyecto, articulando metas u objetivos claros centrados en comprensiones clave; son concretas, medibles y observables.
Desempeños de comprensión: Son las actividades o tareas que se llevan a cabo en el proyecto, deben responder a las diferentes inteligencias y a las metas de comprensión. Según la fase del proyecto, los desempeños pueden ser: preliminares (fase de inicio y recogida de información) de investigación guiada (fase de desarrollo) y de síntesis (fase de cierre, evaluación y autoevaluación).
Valoración diagnóstica continua: Para conseguir comprensiones profundas, los niños necesitan criterios, retroalimentación y oportunidades para reflexionar durante el desarrollo de las experiencias de aprendizaje que no son otras que los desempeños de comprensión.